2 sept 2010

FanFiction: ¿Nuestro amor se ha vuelto ayer?

¿Nuestro amor se ha vuelto ayer?

Hace mucho tiempo, bueno a decir verdad no tanto, yo, Isabella Swan, creí haber encontrado la verdadera felicidad, me sentía completa.

Luego de terminar la secundaria me mudé a Londres a estudiar en Oxford literatura mi gran sueño. Cuando llegué a la prestigiosa universidad conocí al ser más perfecto que podía existir, Edward Cullen, era estudiante de derecho y en pocas palabras era el hombre que toda chica quería tener a su lado y el que toda madre desearía para su hija.

Edward era todo un caballero, romántico y ni hablar de su físico, era simplemente hermoso, demasiado perfecto para querer estar con una simple y común humana como lo soy yo, pero la vida da vueltas y allí estaba un día a finales de semestre diciéndome que en mi había encontrado lo que en ninguna otra chica había visto: ternura, inteligencia, belleza y principalmente amor.

- Bella - me dijo con su voz aterciopelada -, cada día le doy gracias a Dios por haberte puesto en mi camino, eres mi vida y no quisiera separarme de ti nunca, tu me haces sentir pleno, completo - me decía mientras me acariciaba la mejilla, enviado miles de choques eléctricos por todo mi cuerpo - .Yo no se si tu sientas lo mismo, pero si no te lo decía iba a explotar por dentro. Bella, yo te amo - concluyó dejándome estática, haciendo que todo pensamiento coherente que quedaba, si es que quedaba alguno, abandonara mi cerebro.

¿Que si yo sentía lo mismo? ¡Por Dios! Si creo que lo empecé a amar desde el primer momento que lo conocí, desde la primera vez que escuché su voz, que vi dentro del hermoso verde esmeralda de sus ojos, desde que sus manos tomaron las mías por primera vez y sentí como si una fuerte descarga eléctrica viajara por toda mi espina dorsal.

Suspiré profundamente y en ese mismo instante se formó una sonrisa en mis labios, levanté la mano lentamente y acaricie su cara para luego acunarla entre mis manos y acercarme hasta que nuestros alientos casi se mezclaran

- Pensé que nunca oiría eso de ti, Edward Cullen - dije casi contra sus labios -. Te amo - susurré y en menos de un segundo él había acortado la distancia que nos separaba y unido nuestros labios en la sensación más maravillosa que podía existir en el universo.

Así pasaron los días, las semanas y los meses. Yo me sentía inmensamente feliz en los brazos del hombre perfecto, el que hacía que cada día fuera una aventura nueva e intensa para mí llenándolos de amor, pasión y felicidad.

Pero siempre dicen que las cosas no son perfectas y un buen día mi burbuja personal se reventó cuando menos lo creía, cuando menos lo esperaba.

- Oh vamos Isabella no seas falsa - me dijo sin gritar, sin alterarse, sin inmutarse -. No paras de coquetear con Jacob Black ¿crees que soy ciego? - y sí, eso estaba siendo un ciego ¿cómo podía pensar que iba a querer algo más con alguien que no fuera él?

- ¿Por qué tu estabas siendo un perfecto santo con Victoria no? - le espeté, los celos me carcomían desde el día que Victoria Scott había entrado a la facultad de derecho y había puestos sus ojos sobre MI Edward y él no hacía más que sonreírle y coquetearle descaradamente
Estábamos en el cuarto de Edward luego de intentar estudiar, pero la verdad era que habíamos empezado a lanzarnos indirectas hasta que se dio la gran pelea que dio paso al final de la hermosa historia de amor que vivía con él.

Ves te conozco no sabes fingir
si ya tu formas parte de mí
puedo ver lo que tus ojos callan

Los días fueron pasando desde esa fatídica tarde, pasaban grises, lentos y monótonos. Yo no volví a ser la misma persona que era hace unos meses atrás. Mis amigos intentaban, sin éxito, animarme.

- Y podemos ir luego de comprar la ropa a comer un gran helado de chocolate - decía Alice, una de mis mejores amigas, casi botando en su sitio de la emoción. Así es ella, una bola de energía que siempre irradia felicidad. La había conocido a pocos días de haber terminado con Edward cuando me encontraba desecha llorando al pie del árbol en el que solía sentarme a pasar el día con él, sin saber ni como ni por qué ella me había abrazado y brindado su hombro para llorar sin siquiera conocerme; luego me había dicho que lo hizo porque me vio tan rota que no pudo evitarlo y así fue como nos volvimos amigas.

- Esta bien Alice - le dije suspirando, ella dio un grito de júbilo y se lanzó contra mi cuello a abrazarme.

Que paso
cuando fue que la flor se seco
cuando fue que dijiste que no
y cambiaste de rumbo el destino

Justo en ese momento al alzar la vista vi algo con lo que nunca esperaba encontrarme. Estaba entrando Edward con Victoria de la mano. Sentí mi corazón latir con fuerza por un instante para que luego se detuviera y se partiera en millones de pedacitos.

De todas las cosas que podía esperarme esa era la menos que me imaginaría. Después de sus reclamos hacia mí por mi supuesto comportamiento con Jacob, que a la final se convirtió en mi mejor amigo junto con Leah, su novia, y de la constante negativa de su relación con Victoria, ahora esto confirmaba todas mis sospechas, y aniquilaba todos mis sueños y esperanzas. Nuestras miradas se cruzaron, él se quedó estático viéndome con el asombro marcado en el rostro y yo comencé a hiperventilar rogando que el llanto y la rabia no se apoderaran de mí en ese momento.

Como explicarte, que me muero por ti
que sigues siendo el universo para mi...

- ¿Bella? – me preguntó Alice ante mi actitud y fue cuando siguió mis vista y se quedó con la boca abierta para luego empezar a prácticamente temblar de ira. Estaba a punto de lanzarse contra ellos, si bien que la conocía yo, así que la tomé del brazo y la halé

- No Alice – dije de modo que sólo ella me escuchara –. Vámonos, por favor – ella asintió y luego de darle una última mirada asesina a Edward dio media vuelta y empezó a caminar hacia la salida del estacionamiento.

Yo miré de nuevo a Edward quien no me había quitado la vista ni un segundo. Había algo en sus ojos, algo que no supe descifrar, dolor, melancolía, arrepentimiento. Pero nada de eso tendría sentido, él no había pensado dos veces en estar con Victoria así que no debería estar arrepentido ¿cierto?

Dime. Como voy a despertar en brazos de otro hombre.
Como vas a amanecer con otra mujer.
Si juramos amarnos un día hasta el último instante.
Mi vida no termino de creer.
Nuestro amor se ha vuelto ayer.

Llegué al auto de Alice y no aguantando más me eché a llorar como tenía tiempo que no lo hacía, los sollozos salían de mi garganta sin control, sentía que el corazón me latía tan rápido que pensaba que en cualquier momento iba a explotar dentro de mi. Me sentía morir de nuevo. Alice me rodeó con sus pequeños brazos apoyando su mejilla contra mi cabeza en un vano intento de reconfortarme.

No se en que momento llegamos a la casa de Alice. Allí se encontraba Jacob, Leah y Jasper, el novio de mi amiga. Me bajé con cuidado del auto, me dolía la cabeza de pensar, de recordar, de llorar. No tenía fuerzas. Unos fuertes brazos me rodearon, al instante supe que era Jacob, pasé mis brazos por su cintura y enterré mi rostro en su pecho, empezando a llorar de nuevo

- Shh... Ya pequeña – dijo mi amigo en un susurro mientras me acariciaba la cabeza –, no llores más, no vale la pena – lo abracé más fuerte.

No hay manera, no quieres hablar
nos dejamos vencer sin luchar.
Tú lloras y lloras y lloras un sueño que fue,
tan perfecto, tan dulce y real,
que parece un delirio el final,
mientras tu alma se va sin aviso.

Al día siguiente, a pesar de que no quería regresar a la universidad y toparme de nuevo con ellos tuve que hacerlo, faltaba poco para acabar la carrera y no debía ni quería echarlo a perder ahorita y no valía la pena.

Al estacionar mi camioneta en la universidad empecé a temblar sin motivos o por lo menos eso me repetía en mi cabeza.

Me bajé con cuidado y estaba cerrando la puerta del auto cuando sentí que alguien se estacionaba justo a mi lado. Sin proponérmelo volteé y me encontré con el Volvo de Edward, comencé a hiperventilar, todo lo que quería evitar en los días que me quedaban allí lo tenía justo frente a mis ojos. Edward se bajó sin quitarme la mirada, cerró el carro y lo rodeó hasta estar frente a mí, yo empecé a respirar acelerado como una perfecta idiota.

Como explicarte que me muero por ti
Que sigues siendo el universo para mí...

- Bella – susurró, casi inaudiblemente y levantó la mano hasta tocar mi mejilla con ella.

Cerré mis ojos maravillándome con su toque, dándome cuenta de que a pesar de todo lo que había pasado y lo que estaba pasando todavía el simple roce de su piel contra la mía seguía produciendo miles de sensaciones indescriptibles en mi cuerpo.

Si pudiera ahogar esta melancolía
Regresar atrás cuando eras solo mío
Ay, que no daría por tu corazón.

No se en que momento su mano fue directamente hacia mi cuello halándome hacia el hasta que nuestros cuerpos chocaron. Mis manos viajaron instantáneamente hacia su pecho, el cual bajaba y subía de forma acelerada. Una de sus manos me tomaba desde la parte de atrás de mi cuello y la otra me acariciaba la mejilla. Mis ojos no se separaban de la intensa mirada verde esmeralda, en la cual podía perderme la vida entera si quisiera.

Edward poco a poco fue acercándose más a mí hasta que sus labios chocaron con los míos haciéndome sentir como si fuera la primera vez que saboreaba sus labios, suaves, dulces e impacientes. Fui deslizando mis manos hacia su cuello para atraerlo más a mí y sus manos bajaron hacia mi cintura apretándome más, si eso era posible, contra su cuerpo.

Como voy a despertar en brazos de otro hombre.
Como vas a amanecer con otra mujer.
Si juramos amarnos un día hasta el último instante.
Mi vida no termino de creer.
Nuestro amor se ha vuelto ayer.

Y ahí estábamos, desconectados del mundo pero sabiendo que cada persona que pasaba se nos quedaba viendo, entregados en el beso anhelado desde el día que nos dijimos adiós, pensando que nuestro amor era cosa del pasado, que nuestro amor se había vuelto ayer, pero no, hoy nuestros corazones nos repetían una y otra vez que Edward y yo estábamos hechos el uno para el otro y que nada en el mundo nos podía separar, porque siempre el amor que sentíamos iba a ser mas fuerte que cualquier obstáculo.

Victoria quedó olvidada y el mal entendido con Jacob arreglado. Juramos que nunca más íbamos a caer en provocaciones y que todo lo íbamos a hablar antes que llegar a falsas conclusiones. Y desde ese día volví a sentirme completa en mi vida, con mi otra mitad, con el amor de mi existencia, porque así era nuestro amor, sobreviviría más allá de todo, más allá de la muerte, un amor eterno, un amor que nunca fue olvidado.

2 comentarios:

  1. ESte es nuevooo! wooow siii!
    Sé que jamás lo había leído y por eso me mantuvo pegada al monitor!
    Jess! como me haces estoooo no, este si me lo hubieras hecho mas largooo! sii pero asi como quedo esta fabuloso! no te digo? tienes talento mi amiga, y mucho!
    felicidades me encantooooo! si todas las acciones rapidas todos los sentimientos de Bella los pasa uno y como siempre me siento igual que ella!
    ya recordé que era lo que tenía Bella que me agrado desde un principio, tu siempre me lo recuerdas!
    tambien mucho me gusto lo de Jacob al ser tan lindo y cariñoso no necesito muchas líneas lo que dijo lo hace ya el amigo perfecto!
    y la reunion de Bells y Edward! se que jamas escribire algo tan romanticoooo!
    me gustooo muchooo
    se nota?
    jajaj
    te mando un gran abrazo mi amiga!
    que tu semana este super
    y veras como todo se a a mejorar cada dia alla, lo se, siento que vendran buenos tiempos para todos!
    Te quierooooooooooooo!

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  2. Tienes regalos en mi blog,hojala te gusta-besos y feliz finde......

    Angy((Out of the Blue))

    http://checktheseblueskiesout.blogspot.com/2010/10/regalos-for-weekend.html

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